Reconocer
Distinguir una parada cardíaca de un desmayo. Es el paso que más rescates frena, y el que casi nadie practica. Si no responde y no respira con normalidad, es una parada.

Gente que, con menos de una hora invertida, se ha formado y está preparada para salvar una vida.
Responde a las tres y verás qué contesta la mayoría de la gente.
Corredores DEA es una asociación sin ánimo de lucro constituida en 2022. Trabajamos la investigación y el rescate; la divulgación y la formación las lleva Cardiocivil, con quien compartimos origen.
Por qué no aumenta el rescate, aunque haya más medios que nunca.
Verlo aquí abajo ↓Hablar de riesgo cardíaco en lenguaje civil, sin términos científicos.
Ir a Cardiocivil ↗Entrenar a personas concretas hasta que se atrevan a empezar.
Ir a Cardiocivil ↗Una red de personas capaces de llegar antes que la ambulancia.
Verlo aquí abajo ↓Las cuatro áreas son nuestras. La divulgación y la formación las impulsamos desde la asociación pero las canalizamos con Cardiocivil, que es quien tiene el método y la acreditación. La investigación y el rescate los explicamos aquí abajo.
La asociación nace en 2022 con una pregunta incómoda: por qué, con más desfibriladores instalados y más protocolos que nunca, el número de víctimas rescatadas apenas se mueve.
El trabajo de estos años apunta siempre al mismo punto de la cadena. No falla el equipo ni la ambulancia: falla el primer minuto, cuando nadie a pie de calle identifica lo que está pasando.

Cinco puntos en catorce años. La cadena de supervivencia falla siempre en el mismo eslabón: alguien que reconozca lo que está pasando y empiece antes de que llegue nadie.
La incapacidad para reconocer a una víctima de muerte súbita impide empezar el rescate.Barreras al rescate, 2016
No hace falta ser sanitario ni tener condición física. Un corredor DEA es alguien que ha aprendido a reconocer una parada cardíaca, a pedir ayuda, a empezar las compresiones y a localizar el desfibrilador más cercano. Eso es todo. Y eso es lo que separa un rescate de un fallecimiento.
Distinguir una parada cardíaca de un desmayo. Es el paso que más rescates frena, y el que casi nadie practica. Si no responde y no respira con normalidad, es una parada.
Llamar al 112 y empezar las compresiones. En el centro del pecho, fuerte y rápido, sin parar. Hacerlo imperfectamente es infinitamente mejor que no hacerlo.
Traer el DEA más cercano y encenderlo. El aparato habla, guía paso a paso y analiza el ritmo por sí solo: no permite la descarga si no hace falta.
Una persona sola llega tarde. Una red de corredores repartida por la ciudad, no: mientras unos empiezan las compresiones, otros van a buscar el DEA más cercano. Por eso el rescate no se resuelve con aparatos, sino con gente.

Te acreditas, entras en la red y te mantenemos al día. Lo único que se te pide es estar dispuesto a actuar si algún día toca.
Necesitas una acreditación en RCP y uso de DEA. Sirve la de cualquier proveedor; si no la tienes, consulta Cardiocivil para hacerla.
Lo que hacemos en la asociación y lo que pasa en el mundo sobre salud cardíaca y desfibriladores.
En cuanto se publique la primera, aparecerá aquí.
En Dinamarca, cuando alguien llama a emergencias por una parada cardíaca, el sistema avisa a las personas formadas que están cerca. Llegan antes que la ambulancia, y la supervivencia se ha multiplicado.
En Cataluña la herramienta ya existe: ACR Respon, la app del SEM, geolocaliza a voluntarios formados y los activa desde el 112 cuando hay una parada cerca.
Lo que falta no es la tecnología: es la red. Personas formadas, suficientes y bien repartidas, dispuestas a moverse. Sin eso no hay nada que activar, y por eso lo primero que construimos es la gente.